EL PELIGRO DE LA INCREDULIDAD

C7A808E1-46FC-4F16-91A1-57895C9498CDNo podemos permanecer en temor ni dar lugar a la duda. Debemos levantarnos y estar “confiados a la sombra de sus alas.” Dios no tiene piedad de la incredulidad y toda la Escritura lo evidencia. Puede sonar duro, pero Dios no aceptará ninguna excusa; Él no concede otra opción que la fe.

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