Siembra para Agradar al Espíritu

2ED798D3-4335-4CB2-8F40-A67F53B5E70BJesus cuando ascendió a el cielo y se sentó a la diestra del Padre, envió la promesa del Espíritu Santo a sus discípulos que la esperaban orando. Cuando llego el Espíritu sus vidas ya no fueron las mismas; sino llenas de poder para testificar llenas de amor, gozo y paz. La promesa la ganó Cristo al ser obediente hasta la muerte y esta disponible para todo aquel que ve su vida necesitada, de poder para testificar y fruto. Sigue leyendo