Jesucristo Nos Promete El Descanso

2FADF7D7-CCF8-4AE7-B2EA-389C333E5502¿Y cuál era su yugo? Era el de hacer la voluntad de su Padre. Su yugo y carga preciosas eran el hacer la voluntad de Dios: “Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra” (Juan 4:34). Entonces, ¿por qué la mayoría de los cristianos siempre están agitados, febriles e inquietos? ¿Por qué están siempre en un estado del alma agonizante e intranquilo? Sigue leyendo

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