Como Jesus Los Elogia

IMG_5462Por Por Crawford Loritts Parte Dos Del Mensaje ¨Vuelve a Tu Primer Amor¨

Como Jesús los Elogia
Aquí está como Jesus los elogia: «Yo conozco tus obras, tu arduo trabajo y tu perseverancia; y que no puedes soportar a los malos, has probado a los que se dicen ser apóstoles y no lo son, y los has hallado mentirosos. Has sufrido, has sido perseverante, has trabajado arduamente por amor de Mi nombre y no has desmayado» (v. 2-3).
Él está elogiándolos por dos cosas maravillosas. Él está elogiándolos por su conducta. Él dice que ellos no se han cansado; ellos han soportado. La inferencia es que no hay ningún pecado que sobresalga; nadie está viviendo en la inmoralidad flagrante. En otros términos Él les dice que ellos están comportándose como deben, y Él no quiere que ellos dejen de hacerlo. Ellos están haciendo las cosas correctas.
La segunda cosa por la cual Él los elogia es por sus creencias correctas. Jesús les habla como ponen a prueba «a los que se dicen ser apóstoles y no lo son….» La inferencia es que ellos tienen un entendimiento correcto de la teología; su doctrina es correcta; no hay ninguna enseñanza falsa ni error. Ellos tienen una norma y pueden discernir lo que es correcto y lo que está equivocado. Nada parece estar equivocado con esta iglesia. Jesús los elogia.
Amigos, aquí hay algo que yo quiero decirles aparte: el problema más grande que nosotros tenemos es las sutilezas de nuestra rectitud. Nosotros tenemos que cuidar eso. Cuando usted tiene razón, usted siempre está cerca de estar equivocado. Hay una resaca sutil de orgullo y arrogancia. Pablo dice, «El conocimiento envanece… » (1 Corintios 8:1). Usted debe tener mucho cuidado cuando sabe que tiene razón. Tiene que tener mucho cuidado con su análisis de la maldad de la Iglesia. El mayor problema que algunos de nosotros tenemos cuando hemos predicado un mensaje de avivamiento es que nosotros sabemos que nuestro análisis es correcto, pero podemos ser igualmente tan arrogantes en nuestra denuncia. Nuestra postura puede estar equivocada, no por la doctrina en si misma la cual es correcta, sino porque diciendo que tuvimos un avivamiento hoy todo esta seco, árido, sin vida y nos quedamos con las puras formas.
Volviendo a la iglesia en Éfeso, Jesús los aplaude. Él no quiere que ellos dejen de comportarse bien y creer lo correcto. Quizá esto se parece a nuestra iglesia, y nosotros pensamos que nosotros no somos tan malos. Nosotros tenemos la conducta correcta y las creencias correctas.

La condenación de Jesús
Pero entonces vienen estas siguientes seis palabras: «Pero tengo [dice el Señor] esto contra ti…» (v. 4). Jesús dice que Él tiene un problema con ellos. Él quiere que ellos sigan comportándose rectamente y creyendo correctamente. Él quiere que ellos sigan teniendo devociones y de seguro que ellos no estén cayendo en el pecado. Ellos deben guardar la fe y mantener sus corazones en lo correcto, pero Él tiene un problema con ellos.
Tome en cuenta cómo Él declara el problema: «… has dejado tu primer amor» (v. 4). Yo he oído muchos mensajes que han dicho que usted ha perdido su primer amor. Hay una diferencia grande entre perder algo y dejar algo. La inferencia en esto es que usted estaba tan ocupado en su conducta correcta y sus creencias correctas, que usted hizo que el centro de su cristianismo fuese su conducta correcta y sus creencias correctas. Usted hizo del proceso el destino. Usted hizo que el resultado fuese la esencia. Usted está pensando que porque usted no se comporta como ellos y usted no cree como ellos que eso significa que usted es más espiritual que ellos. La ortodoxia y la práctica se han transformado de hecho su suplente para la santificación. Aquellos de nosotros que creemos en la Biblia creemos que porque hacemos bien esto equivale a un Cristianismo vibrante. Hacer las cosas correctas nunca traerá el avivamiento. Diciendo las cosas correctas nunca traerán el avivamiento. Jesús dice, «…has dejado tu primer amor.»

Hace algunos años, yo tenía uno de esos días ocupados. Yo debía hablar en un evento en el estadio esa tarde, y antes durante el día (esto era cuando yo formaba parte del personal en la Cruzada Estudiantil) yo estaba encargado de un programa de evangelismo por televisión . Era un proyecto emocionante, y algunos hombres de todo el país venían en avión para encontrarse conmigo en mi oficina. Yo tenía muchas expectativas para esa reunión y yo iba a salir de allí para ir al aeropuerto para ir a esta otra ciudad. Empecé mi día un poco tarde, entonces me apresuraba alrededor de la casa, agarrando mi material para el viaje – las maletas y maletines y computadora y teléfono celular, todas estas cosas. Yo corrí para mi automóvil, salí, y yo llegué a la mitad del camino a mi oficina y yo me pregunté, «¿De qué me estoy olvidando? Me olvidé de algo.» Yo repasaba mi lista de control: «Yo tengo eso, yo tengo aquello….» De repente recordé. «¡Oh, dejé mi billetera en la cómoda!» Yo no pensaba dejar mi billetera en la cómoda. Yo no estaba planeando en hacer algo mal o incorrecta ese día. De hecho con todo en mi agenda, yo pasé un tiempo buenísimo con el Señor esa mañana. Todo lo que yo había planeado hacer ese día era adelantar la causa de Cristo. Pero en mi entusiasmo por hacer las cosas, yo dejé atrás algo muy importante, algo muy significante. Yo estaba manejando sin mi tarjeta de identificación. Puedo decir, demasiados cristianos están viviendo la vida cristiana sin la identificación – sin algo significante, algo muy importante que trae poder a su vida.

Jesús dijo, «Has dejado tu…» y nota las palabras «primer amor.» Esa palabra «primer» como yo lo veo no significa ser tomado como un término secuencial, o prioridad de esta manera – usted hace esto, después esto y después esto otro, después esto, la prioridad principal, la prioridad media, la prioridad final. Yo creo que el contexto de lo que Él está diciendo aquí es que es la expresión de la esencia para lo que determina lo que es importante para usted.
Jesús dice en efecto, «Yo me alegro de que actúas correctamente; Yo me alegro que estás creyendo correctamente; pero ¿dónde estoy Yo en medio de todo esto?» ¿Por qué haces el ministerio? A algunos de nosotros nos encantan nuestros ministerios más de de lo que amamos a Jesús. Nos encantan nuestros estudios bíblicos más de lo que amamos a Jesús. Nos encanta la predicación más, nos encantan las conferencias y nos encanta nuestra comunión más que amarlo a El. Así que Jesús está diciendo algo como: «¿Dónde estoy Yo en sus afectos? Usted tiene un problema de prioridades aquí. Yo no estoy en el centro de todo esto.»

CONTINUARA

 

 

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