El secreto de la fortaleza de Elías

IMG_5378F.B. Meyer Una breve reflexión llena de confianza en Dios
Si se puede demostrar que se debió a alguna cosa inherente en Elías y peculiar a él, entonces muy bien podemos retirarnos de las inaccesibles alturas y valles de oscuridad que se burlan de nosotros. Pero si se puede demostrar, como yo pienso que se puede, que su vida espléndida no se debió a cualidades inherentes en él sino a fuentes de fortaleza que están al alcance del más humilde hijo de Dios que lea estas líneas, entonces, cada palabra del relato es una inspiración.
La fortaleza de Elías no estaba en sí mismo ni en sus circunstancias. Él era de extracción humilde. Cuando, a través del fracaso de su fe, fue separado de su fuente de fortaleza, él mostró más cobardía de la que hubiera mostrado la mayoría de los hombres: se tiró sobre las arenas del desierto y le pidió a Dios que le quitara la vida.

Elías nos da, pues, tres indicaciones sobre la fuente de su fortaleza…
«Vive Jehová Dios de Israel»; esto es, para todos los demás apostatas y falsos profetas de Baal, Jehová podía estar muerto, pero para Elías era la suprema realidad de la vida. Y si queremos ser fuertes, nosotros también tenemos que poder decir: «Yo sé que mi Redentor vive». La persona que ha oído a Jesús decir: «Yo soy el que vive», Apocalipsis 1:18 “y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos” también lo oirá decir: «No temas, esfuérzate y sé valiente».

Elías estaba en la presencia de Acab, pero era consciente de la presencia de uno mayor que cualquier monarca terrenal: «Vive Jehová (…) en cuya presencia estoy». El mismo Gabriel no pudo emplear una explicación más elevada sobre la posición en la cual se encontraba S. Lucas 1:19 Respondiendo el ángel, le dijo: “Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios”. Cultivemos este reconocimiento habitual de la presencia de Dios que viene como resultado de buscar su presencia cada día en oración y ruego, pues nos elevará por encima de todo temor.

Además de esto, había quedado impresa en la mente de Elías la convicción de que él había sido escogido por Dios como su siervo y mensajero, y que en esa condición estaba delante de Él. Acaso el nombre Elías se puede traducir como «Jehová es mi Dios» o «Jehová es mi fortaleza». Esto nos da la clave de su vida. ¡Qué revelación la que se nos ofrece por medio de este nombre! ¡Ah, que eso se cumpliera en cada uno de nosotros! Pero, ¿por qué no? ¿Acaso Dios no nos ha enviado a nosotros también a predicar su Evangelio? De hoy en adelante, renunciemos a nuestra propia fuerza, que, en el mejor de los casos, es debilidad, y apropiémonos de la de Dios mediante la fe en su Palabra santa, día tras día y hora tras hora.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s