Conociendo Al Pastor P.2

IMG_5305«Nada me faltará»
Todo lo que vemos sobre Dios en la Escritura tiene una respuesta correspondiente que nosotros debemos hacer. Necesitamos aprender a vivir nuestras vidas a la luz de quién es Dios, y ajustar nuestras vidas de acuerdo con eso. ¿Cuáles son las implicaciones de «Jehová es mi Pastor»? ¿Cuál es la respuesta apropiada? Pensemos en dos implicaciones y se encuentran en la próxima frase: «Nada me faltará.» Yo veo dos cosas aquí que han estado animando a mi corazón.
En primer lugar, porque el Señor es mi Pastor, no pasaré por la necesidad. Eso significa que siempre tendré todo lo que necesito, quizá no todo lo que yo quiero, quizá no todo lo que pienso que necesito, pero siempre tendré todo lo que Dios sabe que yo necesito. Un pastor asume la responsabilidad plena por el cuidado de sus ovejas. Él se compromete a satisfacer sus necesidades. Es su trabajo. Es el trabajo de mi Pastor el de satisfacer mis necesidades y Él ha prometido que lo hará. Jehová es mi Pastor. Él es el poseedor del cielo y de la tierra. ¿Usted piensa que el poseedor de todas las cosas tiene suficientes recursos para satisfacer mis necesidades? ¿Él tiene suficiente para satisfacer las suyas? Claro que sí, con abundancia de sobra. Si usted lo tiene a Él, no le falta nada. Cada área, cada detalle de su vida está bajo Su control y dirección.

Me gusta la certeza que yo registro en este Salmo. «Jehová es mi Pastor, nada me faltará,» y no deja lugar a ninguna duda de ello. Nada me faltará ahora, y nunca me faltará. Todo lo que yo necesito en la vida Él ha prometido que lo va a satisfacer. Quizá usted teme sobre el futuro. A todas nosotras nos sucede a veces. ¿Qué va a pasar más adelante en el camino, a la vuelta de la esquina, en unos años, más adelante en la vida? Usted tiene temores con respecto a la vejez, cómo será cuidado. ¿Qué pasará si mi marido falla o me abandona? ¿Qué pasará si mis fondos de retiros se terminan? Tendré todo lo que precise porque el Señor es mi Pastor. Nada me faltará.
Yo pienso sobre Elías y cómo los cuervos lo alimentaron y cuando esa situación cambió, Dios lo envió a una viuda, una viuda muy pobre, para alimentarlo. Qué una fuente improbable de provisión, pero Dios puede hacer eso. ¡Si Dios necesita enviar los cuervos a alimentarlo cuando sus fondos de retiro se terminen, Dios puede hacer eso! Nosotros hemos visto que esto ha pasado en nuestras propias vidas y en las de otros. Nosotros necesitamos recordarlo, «El Señor es mi Pastor, nada me faltara [sea en] la necesidad.» Yo tendré todo lo que yo necesito.

Contententamiento con lo que Él Proporciona
También hay una segunda implicación que veo aquí. Porque «Jehová es mi Pastor, nada me faltará,» no sólo tendré todo lo que necesito porque Él ha prometido proporcionarlo, sino porque Él es mi Pastor, escogeré estar satisfecho con lo que Él me proporcione. Si usted tiene todo lo que necesita, según la definición de Dios, entonces no hay ningún lugar para la ansiedad, para el miedo, para la preocupación, para la queja, para el descontento. ¿Cómo puedo responder con preocupación y temor y ansiedad o enojo o depresión si realmente creo en mi corazón que tengo todo lo que yo necesito porque Él es mi Pastor? El Salmista está diciendo, «Escogeré estar satisfecho con lo que tengo, sabiendo que Él es mi Pastor, y Él proporcionará todo lo que necesito con tal de que yo lo esté siguiendo.»

«Nada me faltará» es una declaración de fe. Es una declaración de fe cuando usted no puede ver al Pastor. Eso requiere de fe. Cuando podemos ver al Pastor, no se precisa de la fe. Pero cuando no podemos verle, el Salmista todavía dice: «Jehová es mi Pastor, [por la fe yo sé] nada me faltará.» Cuando no podemos ver Su mano, confiamos en el corazón del Pastor.
Yo quiero desafiarle, no importa el período de la vida en que puede hallarse hoy o la semana que viene o el mes que viene o el año que viene, o en cualquier período entre aquí y la eternidad – aconseje a su corazón con esta verdad. Dígaselo a usted misma; dígalo en voz alta: «Jehová es mi Pastor, nada me faltará.» Necesitamos recordarnos, y necesitamos aconsejar nuestros propios corazones según esta verdad. Estoy a salvo; estoy segura; todas mis necesidades se satisfacen en Él; todas mis necesidades se satisfarán por Él; Él me dirigirá; Él me protegerá; Él ha prometido proporcionar; Él puede proporcionar. Él nunca me ha fallado a mí ni a ninguna otra persona. Recuerdo a menudo que Dios ha sido fiel todos estos años.
Usted puede estar pensando, «Pero Nancy, mis necesidades no se satisfacen. Nosotros no podemos pagar nuestras facturas. ¿Y qué hay de los cristianos en los países que no son occidentales o países que son desgarrados por la guerra? ¿Ellos pueden decir, «Nada me faltará»? ¿Qué hay sobre el Apóstol Pablo en la prisión, bajo las peores circunstancias, ¿él podía decir: «Nada me faltará»? En Filipenses capítulo 4, Pablo está escribiendo de una celda de la cárcel – no era una celda cómoda o conveniente, pero era una celda llena de la presencia de Dios, y él sentado allí con su Pastor, con Su presencia allí, y él dice «No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece» (v. 11-13), y en los versículos 18 y 19 él dice: «Pero todo lo he recibido, y tengo abundancia; estoy lleno, …Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús».
¿Hay algún límite a esas riquezas? ¿Hay algún límite a esa gloria? No. Y de esa abundancia, Pablo dijo algo así: «Dios ha satisfecho mis necesidades. Yo tengo todo lo que necesito y más, y mi Dios proporcionará todas mis necesidades.» A veces necesitamos recordar que si tenemos a Cristo, somos ricas. Necesitamos aprender, como Pablo lo hizo, estar contentas con menos, contentas con lo que tenemos.
¿A veces podemos tener la necesidad de preguntar: «¿Estoy en esta posición porque no seguí a mi Pastor? ¿Yo me marché sola?» Si no estamos siguiéndolo, no podemos esperar Su provisión, Su protección, y Su presencia. Recuerde en esas situaciones cuando parece que Él no ha proporcionado, Él puede ver lo que está por delante que usted no puede ver, y Él sabe lo que Él va a hacer para liberarle en sus tiempos de necesidad.
Leemos en 1 Reyes 17 que había hambre en la tierra y el profeta Elías fue enviado por Dios al arroyo para conseguir agua cuando había muy poca agua en la tierra, y allí Dios envió los cuervos para alimentarlo. El versículo 7 dice: «Pasados algunos días, se secó el arroyo…» ¿Su arroyo ha secado? Usted dice: No hay nada en el banco, no hay nada que de donde sacar dinero; No me quedan más fuerzas; no me quedan nada de recursos. El arroyo de Elías se secó, y Dios es el que permitió que se secara. ¿Así que, qué hace Elías? ¿Tuvo pánico? No lo sabemos. Pero sabemos que Dios sabía lo que Él pensaba hacer después. El siguiente versículo dice: «Vino luego a él palabra de Jehová, diciendo: Levántate, vete a Sarepta… he aquí yo he dado orden allí a una mujer viuda que te sustente.»
Dios no le mostró la próxima cosa hasta que el arroyo secara. Usted dice, «yo estoy esperando por la palabra del Señor para mostrarme la próxima cosa». Quizá su arroyo no se ha secado todavía. Dios sabe cuando estará totalmente seco, cuando su confianza realmente esté en Él, y entonces la palabra del Señor vendrá y le mostrará qué hacer. Dios sabe. «No quitará el bien a los que andan en integridad» (Salmo 84:11).

CONTINUARA

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