La realidad del Espíritu Santo es todo lo que necesitamos para tener una familia santa y victoriosa.

promesa
Si algo esta ausente en nuestros hogares es el poder del Espíritu Santo para salvar y entrenar a nuestros hijos. Solo una familia llena del Espíritu Santo permanecerá creciendo en Cristo y manteniendo a nuestros hijos en El.

Parte 1 de 2

Andrew Murray

Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos…».

– Hechos 2:39.

En el Antiguo Testamento vemos con frecuencia expresiones en las cuales los padres y los hijos son vinculados como compañeros en los pactos y las bendiciones de Dios: «Tú y tu casa»«Tú y tu descendencia»«Yo y mi casa»«Tú y tus hijos».

Expresiones como éstas revelan el maravilloso vínculo que convierte a la familia en una sola unidad a los ojos de Dios. Y, gracias a Dios, la misma expresión es hallada también en el Nuevo Testamento: «Vosotros y vuestros hijos». En ningún otro lugar podría tener un significado mayor que en el texto citado arriba.

En el día de Pentecostés, la iglesia de Cristo, que acababa de nacer por medio de la resurrección de Jesús de entre los muertos, recibió el bautismo en el Espíritu Santo y oyó esta palabra: «Para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos». Todas las bendiciones de la nueva dispensación y del ministerio del Espíritu fueron garantizadas también para los hijos.

«Para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos». La promesa es del Espíritu de Jesús glorificado, en toda su plenitud, en el bautismo de fuego y de poder. Cuando somos bautizados en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, estamos confesando nuestra fe en la Santa Trinidad, y en el Espíritu Santo, no solo como uno con el Padre y con el Hijo, sino como siendo la Tercera Persona, trayendo la plena y perfecta revelación de la gloria divina.

Todo lo que fue prometido por Dios en el Antiguo Pacto, todo lo que fue revelado y ofrecido para nosotros de la gracia divina en Jesús, el Espíritu Santo vino para implantarlo y convertirlo en propiedad nuestra. Por medio de él, todas las promesas de Dios son cumplidas, toda la gracia y la salvación en Cristo pasan a ser una experiencia y una posesión personal. La palabra de Dios llama, a nuestros hijos, los hijos de la promesa. Es especialmente de esta promesa del Espíritu Santo que son herederos. Y el secreto para educar a hijos en los caminos de Dios es criarlos en la fe y en la expectativa del cumplimiento de esta promesa.

Dependencia del Espíritu para entrenar a los hijos

Con fe en la promesa, necesitamos aprender a considerar la ayuda y la presencia del Espíritu en el entrenamiento diario de los hijos como absolutamente necesarios e imprescindibles. Pero, no es solo eso: el obrar del Espíritu en nuestro hogar nos es garantizado por la promesa.

En todas nuestras oraciones por ellos, en la vida diaria y en los cultos familiares, necesitamos aprender a esperar la operación directa del Espíritu Santo y a depender de ella. De esta forma, los educaremos en función del cumplimiento de la promesa, de tal forma que la vida de ellos, aún más que la nuestra, sea, desde la juventud, vivida en el poder del Espíritu, santa al Señor.

Esta idea de entrenar a los hijos todos los días en la dependencia de la presencia del Espíritu Santo, con la expectativa de que él venga para llenar la vida de ellos, parece muy extraña y elevada para algunas personas – totalmente impracticable. La razón de pensar así es simplemente porque aún no han aprendido a considerar la habitación del Espíritu en nosotros como esencial para una vida cristiana auténtica.

Solo cuando los padres reconozcan que es imposible vivir conforme al deseo de Dios sin el toque del Espíritu para guiarlos en el día a día, es que ellos tendrán la capacidad de creer plenamente en la promesa a favor de sus hijos. Solo así lograrán convertirse en ministros del Espíritu para su familia. ¡Oh, que la iglesia de Cristo comprenda el lugar y el poder que el Espíritu de Dios debe tener en cada creyente y en cada hogar cristiano!

Influencia poderosa

«Para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos». Así como en la vida natural, también en la gracia ustedes y sus hijos fueron íntimamente vinculados para el bien o para el mal. Física, intelectual y moralmente, ellos participan de su vida. Espiritualmente puede ser así también. El don del Espíritu y de su operación bondadosa para con ustedes y para con ellos no son dos hechos distintos y separados; por el contrario, es en ustedes y por medio de ustedes que también llega a ellos. La vida y la influencia diaria de los padres es el canal que él utiliza para alcanzar a los hijos con su vivificación y gracia que santifica.

Si usted está tranquilo con el pensamiento de que ya fue salvado y no está buscando ser realmente lleno del Espíritu; si su vida sigue siendo más carnal que espiritual; si usted tiene más del espíritu del mundo que del Espíritu de Dios, no se sorprenda si sus hijos crecen sin convertirse de verdad. Será solo un resultado natural y lógico. Usted está obstaculizando la acción del Espíritu Santo. Usted infunde en ellos, día a día, el espíritu del mundo. Puede ser de manera inconsciente, pero su influencia los está dirigiendo con gran eficacia a la religión humana, en armonía con el espíritu del mundo, en lugar de inspirarlos para la vida de Dios, en el poder del Espíritu Santo enviado del cielo.

La promesa es para ustedes, y para sus hijos. A pesar de la influencia errada de los padres, la bendición puede aún alcanzar a los hijos por medio de la fe de otros; sin embargo, los padres no tienen ninguna garantía de esto, a menos que se entreguen al Señor y se conviertan en el canal para llevar la vida verdadera a ellos. Si aún no somos despertados por ningún otro factor, permita Dios que nuestro amor de padres nos haga ver que nada menos que la llenura del Espíritu Santo nos permitirá ganarlos para Dios.

CONTINUARA

 

.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .